Al igual que el mítico monstruo marino policéfalo, ‘Hydra’ se despliega como una instalación escultórica, audiovisual y sonora site-specific y presenta un cuerpo vivo y circulado por el agua al que asomarse para replantearnos nuestra comprensión de la diferencia y la conexión. 
La pieza central, que comparte título con la exposición, es una instalación de gran tamaño que acoge, bajo un display compartido, texturas, materiales, imágenes y tecnologías propias al trabajo de cada artista, y que ahora presentan de manera adaptada para ‘Hydra’, alargando así el recorrido de procesos iniciados anteriormente. 
Ra Asensi presenta Segunda piel para Hydra (2024), una pieza a caballo entre lo escultórico, lo sonoro y lo electrónico formada por una plancha de acero corten que le artiste ha sometido al contacto con el agua marina produciendo así zonas oxidadas y sensibles a ser activadas a través del tacto. Una pieza que continúa un deseo de explorar por el vínculo del sonido con la escultura.
Inés García presenta Río (2018), un cortometraje experimental en blanco y negro, filmado en Super 8 que muestra el fluir de un río con el cual que la artista invoca temas recurrentes en su trabajo como son la exploración de la percepción temporal y la distancia entre el espacio interior y exterior.
Iván Gómez presenta El jardín de Vitruvio (2024), la continuación de una serie de ejercicios que el artista viene trabajando alrededor de la potencia de lo orgánico en la producción escultórica para poner en cuestión conceptos como la firmeza, la fuerza o la resistencia. En este caso el artista compone la escultura de un jardín para Hydra que se va regando, y que va nutriendo y mutando a medida que la exposición avanza.